
La liposucción aspira depósitos localizados de grasa subcutánea mediante cánulas finas para mejorar el contorno. Puede abarcar brazos, abdomen, flancos, espalda, muslos, rodillas o cuello según plan individual. En la Ciudad de México se realiza habitualmente en quirófano autorizado con anestesia acorde al volumen a tratar.
El mejor candidato tiene peso relativamente estable y grasa resistente a dieta y ejercicio. La liposucción no sustituye hábitos saludables ni elimina visceral abdominal interno.
Tratar muchas áreas en una sola sesión incrementa tiempos quirúrgicos y riesgos de fluido; el cirujano define qué regiones pueden combinarse de forma segura y si conviene etapar el procedimiento.
Moretones, hinchazón y drenaje de líquido son esperables. El faja o prenda compresiva ayuda a modelar la piel durante semanas. El resultado final se ve cuando baja el edema, a veces en meses.
Para pacientes que viven en la metrópoli, operarse y hacer controles en zona Benito Juárez reduce estrés de traslado tras el alta, especialmente cuando se requieren varias revisiones en las primeras semanas.