
Agrupa técnicas quirúrgicas y no quirúrgicas para mejorar el aspecto y, a veces, la molestia de cicatrices por trauma, cirugía previa o quemaduras leves. En la Ciudad de México, la valoración en cirugía plástica permite integrar opciones como resección con nueva orientación, láser, inyecciones o presoterapia según el tipo de cicatriz.
Las cicatrices maduras planas pueden beneficiarse de láser o microneedling. Las hipertróficas o queloides pueden requerir corticoides, 5-fluorouracilo, crioterapia o reexcisión con cuidados intensivos. La historia de queloides en otros sitios altera el plan.
Rara vez la cicatriz desaparece por completo; el objetivo es que sea más fina, menos roja o más plana y menos sintomática. Múltiples sesiones son frecuentes.
Muchas cicatrices deben madurar meses antes de cirugía electiva; las intervenciones precoces se reservan para casos funcionales o complicaciones.
Los tratamientos de cicatriz suelen ser prolongados; acudir a un consultorio en CDMX, por ejemplo en zona Benito Juárez, hace más sostenible asistir a sesiones repetidas de láser o infiltración sin agregar costo de viaje interurbano.