
La abdominoplastia retira piel y grasa del abdomen y, en muchos casos, repara diástasis o pared abdominal. La braquioplastia corrige brazos con piel colgante. La cruroplastia o lifting de muslos trata flacidez en cara interna de piernas. En conjunto son soluciones frecuentes tras pérdida de peso o cambios por edad en pacientes de la Ciudad de México.
La cicatriz suele ubicarse de hipogastrio a hipogastrio, a veces extendida a los flancos. Puede asociarse liposucción selectiva. El drenaje y el reposo relativo son parte del cuidado inicial.
Ambas dejan cicatrices alineadas en surco interno de brazo o muslo; el intercambio entre marca y mejor forma debe aceptarse tras explicación clara. El edema en piernas puede persistir más tiempo.
Peso estable, buen estado nutricional, sin tabaquismo activo y expectativas realistas sobre cicatrices y tiempos de recuperación.
Procedimientos extensos requieren seguimiento cercano; un consultorio de cirugía plástica en CDMX, con acceso desde Benito Juárez y colonias circundantes, facilita curaciones, retiro de puntos y valoración de complicaciones menores sin desplazamientos interurbanos.